¿Sientes que lograr un objetivo es una tarea ardua? ¿Sientes que tienes que dedicarle mucho tiempo y que no basta con sólo un día o dos? ¿Y encima, cuando trabajas, no siempre consigues los resultados que esperabas?

¡Bienvenido/a la realidad! Éste es un mundo que no está pintado de rosa y en dónde la gente no te aplaudirá ni te dirá todo lo guapo/a que eres como lo hace tu abuela.

En este mundo, todo aquello que quieras tendrás que currártelo tú. Y, ahora te preguntarás, ¿cómo sé lo que quiero?

Respóndete a estas preguntas:

I) ¿Qué me apasiona?

II) ¿Hay alguna actividad que hace que el tiempo se me pase volando?

III) ¿Hay algo que siempre tengo ganas de hacer?

Tal vez digas “yo no tengo nada que me apasione”. Pues entonces, ¡empieza por hacerte una lista sobre lo que no te gusta hacer!

A continuación, trabaja. Esfuérzate. Muévete. ¿Tienes un examen? Pues estudia porque… ¿adivina qué? ¡Nadie aprobará por ti! Y si suspendes, será porque no lo habrás enfocado bien.

¿Has estudiado, pero no has aprobado? Puede que la solución no sea invertir más tiempo, sino estudiar más eficientemente. Planifica tu tiempo de estudio y descanso. Apodérate de unos buenos apuntes. Practica, y mucho. Si vuelves a suspender, persiste. Sé tozudo, disciplinado, constante y perseverante. Los resultados acabarán llegando.

¡Y esto puedes aplicarlo a todo en tu vida! Para el trabajo, para la escuela, para ser el mejor en tu deporte favorito, etc. Puedes ser talentoso, pero sin esfuerzo no avanzarás.

Y sólo cuando seas el mejor en lo que te gusta y te apasiona será cuando el mundo será de rosa, la gente te aplaudirá y tú te sentirás mejor.

Adrián Fernández Guardia

Graduado en Física

Profesor de l’Atelier de Sarrià

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